Septiembre: buenos deseos para el “año nuevo”

¡Feliz año nuevo!

Ni me he vuelto loca ni he mirado mal el calendario, pero me gusta ver septiembre como el mes de los comienzos, de las nuevas oportunidades. Para muchos emprendedores este es seguramente el mes más importante del año, porque no sólo se retoma el trabajo, como si fuera “la vuelta al cole“, sino que tras el descanso, el tiempo de barbecho, al alejarnos de nuestro trabajo y con perspectiva hemos podido plantear y pensar qué camino tomarán nuestros proyectos.

Septiembre es bueno, en ese sentido. En la mayoría de los casos regresamos con las pilas cargadas y al igual que en enero, con un listado de “buenas intenciones” que queremos realizar con ilusión, pero a veces con prisa y sin planificación. Y es en este punto en el que puede volverse en algo estresante y frustrante: como quien se apunta en enero al gimnasio y sólo va dos días. Una buena intención está bien, pero es mejor una buena acción. Así que el consejo es planificar hacia dónde queremos ir, qué medios necesitamos, con qué aliados y colaboradores contar, tener un mínimo de estrategia y no querer hacerlo todo en dos días, que hay mucho año por delante, que todo se puede lograr con un poco de preparación y paciencia.

En los años que llevo dedicándome al diseño puedo comprobar esta fuerte tendencia que tenemos los emprendedores en septiembre de querer retomar todo con fuerza, con mucha fuerza. Para que os hagáis una idea este post iba a escribirlo a principio de mes, pero no he tenido demasiado tiempo para poder escribir, sí para contestar correos, atender llamadas, hacer presupuestos… las prioridades son las prioridades. Y que no suene como queja, no hay nada que me guste más que tener distintos proyectos, la variedad hace que sea más enriquecedor y se agradece después de un poco de descanso algo de “rock & roll“.

Aprovecho este post para dar las gracias a los clientes que año tras año vuelven a contar con nosotros, ese es el mejor cumplido que pueden hacer que confíen en el trabajo, la creatividad y la seriedad. También es emocionante ver cómo los proyectos van creciendo, mutando y evolucionando. El querer mejorar,-porque siempre hay algo en lo que podemos mejorar- aunque el cambio a veces sea duro o tener que abandonar el proyecto por algo más viable, pero siempre tirando de la ilusión y talento, en un país en el que no es especialmente fácil emprender.

Así que espero que este año haya buenas intenciones pero más acciones y que demos vida a esos proyectos.

Sobre el Autor:

Filóloga de estudios, creativa de profesión, polifacética por naturaleza. Me encanta crear sin importar el formato: ideas, logotipos, merchandising artesanal, productos disparatados... el hacer realidad el sueño de otros creando objetos únicos. Adoro escribir, bailar de forma loca, pasar tiempo con los amigos, el rock, los hipopótamos, los monos y tirar cacahuetes a las personas que me gustan. ¡Ah, y el humor absurdo!

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